azafranes la llave

La empresa de Sucesores de Blas Palomares tiene su origen en el siglo XIX cuando su fundador, Blas Palomares Castelló comerciaba con todo tipo de géneros tanto en la península como fuera de ella, sobre todo en tierras magrebíes conjuntamente con sus hermanos Pedro y Joaquín, quien establece su residencia en Albacete, dedicándose a la compra venta de azafranes. Posteriormente son sus descendientes, Blas y Joaquín los que van a dar impulso al comercio del azafrán.
En Novelda lo envasaban y preparaban para enviarlo a su clientela con marcas como "Héroes" y "Héroes de la Guerra de África".
En la primera mitad del pasado siglo se registra la marca "LA LLAVE", que en la actualidad es la más emblemática de la empresa.
En la segunda década del siglo XX y tras el fallecimiento de los dos hermanos, es el hijo de Joaquín el que se ocupa de las riendas de la empresa haciéndolo en la actualidad sus hijos.
Son por tanto cuatro generaciones ya y durante todo este tiempo ha sido la prioridad de la empresa el satisfacer las demandas del mercado y las necesidades de sus clientes, mantenimiento el buen hacer tradicional en la elaboración de condimentos, especias e infusiones adoptando la moderna tecnología a los procesos de fabricación.
Fruto del esfuerzo de mejora constante es el reconocimiento de sus calidad dentro fuera de nuestras fronteras lo que ha llevado a esta empresa a ser líder en la elaboración de Condimento Alimentario especialmente con la marca LA LLAVE.
Fabricando además una amplia gama de infusiones y todo tipo de especias en diversos formatos y presentaciones.
En su departamento de atención al cliente les podrán informar y asesorar de todo lo concerniente a los productos LA LLAVE, con un trato personalizado y un servicio excelente.